¿Qué son los “Concierge”? El arte de la hospitalidad

Cada vez es más frecuente encontrarnos con el concepto “concierge” aplicado a una gran variedad de servicios. Desde hoteles hasta personas que recogen tu vehículo para llevarlo al taller o van por tu perro para sacarlo a pasear.

Nos parece que esto a desvirtuado un poco el termino y el concepto original de este noble oficio de gran tradición. Por eso nos dimos a la tarea de investigar un poco para ti y compartir lo que aprendimos 🙂

Para entender el concepto del concierge actual nos tenemos que remitir al origen de la palabra y su historia. En la época medieval un concierge era la persona al servicio del rey encargada de vigilar y aplicar la ejecución de penas a los condenados a muerte, eso, por supuesto, con ayuda de los verdugos, pero era este personaje quien se encargaba de vigilar la estancia y el protocolo previo a la ejecución. Con el paso del tiempo este personaje al servicio de los reyes y grandes señores evolucionó a ser el Oficial a cargo de llevar el control administrativo de prisioneros y policías, administrar sus datos y el registro de sus periodos de condenas y servicios, respectivamente. 

Este oficio se realizaba regularmente en una oficina a la entrada de las casonas o pequeños palacios destinados a cumplir la función de cárceles y cuarteles. Con el paso del tiempo y la modernización de los servicios de seguridad muchas de estas edificaciones fueron cambiadas de función y se convirtieron en vivienda. A finales del siglo 19 el concepto de edificios de departamentos de lujo apareció en Europa y la función del concierge evolucionó junto con ellos.

En español conocemos el término portero o conserje, la persona que se encargaba de vigilar, administrar y muchas veces dar mantenimiento a los edificios de apartamentos. El conserje (concierge) tenía un pequeño departamento o cuarto, regularmente en el primer nivel del edificio de tal manera que podría estar pendiente de la entrada del mismo así como de las necesidades de mantenimiento de los residentes. Desde reparaciones de plomería, electricidad o limpieza hasta encargos como pedir un taxi o servicio de comida cuando los inquilinos no querían dejar su hogar.

Esta función de portero, conserje o concierge se trasladó a los hoteles, cuando antiguamente el personal administrativo o de recepción solo trabajaba de día y por las noches el servicio del hotel quedaba en manos de porteros y conserjes, y eran ellos los encargados de satisfacer las necesidades más inesperadas de los huéspedes, desde antojos gastronómicos a altas horas de la noche, o medicamentos de emergencia hasta un regalo sorpresa para el marido que festejaba el cumpleaños con su esposa.

Este prestador de servicios de hizo tan necesario que con la época dorada del siglo 20 y el impulso del turismo como actividad de lujo las nacientes cadenas de hoteles de lujo así como los grandes y tradicionales hoteles de gran nivel contaban con personal especializado para satisfacer los caprichosos deseos de sus cada vez más exigentes visitantes. 

Actualmente encontrarás a hombres y mujeres con un alto nivel de preparación en la hospitalidad y en atender y anticiparse a los deseos y peticiones de los viajeros más exigentes. Cualquier hotel de primer nivel debe contar con una oficina o escritorio para encontrar este servicio, con uno o varios profesionales que trabajan con el único objetivo de solucionar las peticiones de los huéspedes. Se sabe que un buen concierge es una persona casi infalible, con contactos y conocidos en cualquier círculo capaces de solucionar las extravagancias más extrañas o cumplir los detalles más simples con graciosa elegancia. 

Ha sido este grado de sofisticación en el servicio lo que ha llevado a un nivel de profesionalización este oficio, con escuelas especializadas en alta hospitalidad en las que se preparan a los mejores concierge del mundo. También hay asociaciones de estos profesionales en los que (se cuenta) intercambian experiencias, contactos y recursos para sus clientes y en consecuencia se reconoce la excelencia en este servicio. La asociación internacional más importante es “Les Clefs d’Or” que tiene sus oficinas centrales (como no podía ser de otra manera) en Paris, Francia y que cada año otorga Las Llaves de Oro como trofeo al mejor concierge en su convención anual.

Ahora si, ya sabes que un concierge no es la persona que maneja tu auto o pasea tu perro, es un profesional que alto nivel que se encargará de hacer que tengas una experiencia inolvidable en el buen sentido de la palabra en cada uno de tus viajes.

Los mejores hoteles y prestadores de servicios cuentan con este servicio aunque también hay concierge privados que te pueden ayudar a diseñar la mejor experiencia de viajes que te imagines. En nuestro caso conocemos a Concierge Online en México y hemos experimentado su servicio de primera, ofrece un catálogo de experiencias para pareja en las que no te deberás preocupar por nada más que disfrutar del viaje.

¿Ya conocías lo que es un concierge? ¿Has utilizado sus servicios? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Te invitamos a compartir y en su caso reconocer su trabajo.

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