¿Sí o no decir a tus amigos que tienes problemas con tu pareja?

Tomar la decisión de compartir o platicar a tus amigos en común de un problema de pareja es algo importante, no lo tomes a la ligera y puede ser algo positivo si lo manejan bien, incluso puede renovar por completo su amistad y tu propia relación de pareja. Te compartimos estas reflexiones a las que hemos llegado por experiencia propia.
¿Tienen amigos en común?
Esta es la primera pregunta. Si no tienen amigos en común pues no debería ser un conflicto porque al final de cuentas cada uno de los miembros de la pareja acudirá con sus propias amistades, familia o conocidos para buscar apoyos  y desahogo.
¿Qué tipo de relación tienen con esas personas?
A veces confundimos la convivencia frecuente durante un periodo de tiempo especifico con una amistad. Es decir, muchas veces creemos que nuestros compañeros de trabajo o escuela son nuestros amigos cuando en realidad fuera de la esfera que compartimos son simples conocidos. Identifica si esas personas a las que piensas o piensan acudir son realmente sus amigos y vale la pena contar sus diferencias o problemas.
¿Cuál es la naturaleza del conflicto?
Puede ser un problema familiar, tal vez una infidelidad de alguno de los dos, un problema económico, alguna condición de salud, adicciones, hábitos que dañan a la pareja, en fin, hay muchos tipos de problemas y entender de qué se trata te dará una idea si realmente vale la pena confiárselo a tal o cual persona.
Condición de confidente
Debes entender que al contar tu problema a otra persona, esta adquiere una condición de confidente que no a todos agrada. No siempre nos sentimos cómodos cuando nos cuentan problemas íntimos o de una naturaleza ajena. Piensa en eso antes de darle esa responsabilidad a la persona a quien le quieres contar lo que te sucede. Nos ha pasado que cuando nos cuentan de problemas de pareja a veces nos sentimos mal porque sabemos lo que sucede del otro lado y no podemos decirlo abiertamente, es una situación verdaderamente incómoda para quien o quienes se convierten en confidentes.
No hables mal de tu pareja (más de lo necesario)
Nos ha pasado en varias ocasiones, amigos que enfrentan dificultades acuden a nosotros para compartir sus conflictos, pero en el camino se refieren a su pareja con calificativos muy fuertes, ofensivos y dolorosos. Lo hacen desde la perspectiva del conflicto en el que se encuentran inmersos, pero al paso del tiempo y una vez que se soluciona el problema resulta que son tan unidos como siempre ¿Te ha pasado? No seas esa persona que habla terrible de su pareja y una semana después ya andan de vuelta como si no hubiera pasado nada. Eso desgasta la relación de amistad pero también desgasta a las personas en si, nos sentimos usados, burlados y timados cuando hace un par de semanas nos hablaban pestes de su pareja y ahora como si nada ¿Qué pretendes que piensen los demás?
Estar list@s para escuchar algo que no te gusta
Cuando acudes a amigos mutuos de la pareja es posible que ellos tengan un mejor panorama de lo que ocurre. Al estar fuera del conflicto tienen una mejor perspectiva y pueden ser objetivos la mayoría de las veces (no siempre es así ya que incluyen experiencias y vivencias propias). Es probable que debamos escuchar cosas que no nos agradan, que nos pueden hacer sentir mal o que nos identifiquen como causa del problema. En asuntos de percepción hay una teoría que se llama “el enemigo común”, se refiere a que siempre tendemos a culpar a factores externos y nos sentimos bien cuando confirmamos que la culpa no es nuestra sino de otro factor (gobierno, economía, pareja, trabajo, patrón, etc). Si acudes a tus amigos debes estar list@ para que te digan que la causa del problema eres tú, o bien que no existe tal conflicto y eso muchas veces tendemos a no aceptarlo o terminamos alejándonos de las personas que no nos dan la razón.
Los amigos pueden tomar distancia
En consecuencia con lo anterior es común que tus amigos decidan no tomar parte e incluso pongan distancia de por medio. No te ofendas, no es nada personal contra ti, tal vez sea algo a favor de ti. Tal vez tus amigos no quieren verse involucrados o saben algo que creen que deberías descubrir por tu cuenta. En fin, las razones para esta distancia son muchas y son válidas cuando se trata de un conflicto de pareja. Vuelvo al punto del principio, identifica si son amigos de la pareja o son amigos personales. Si son amigos de la pareja es de esperar que no quieran verse involucrados.
No debe haber problema si hablan con tu pareja
Otra vez, son amigos de la pareja, no solamente tuyos. Tu pareja tiene el mismo derecho de expresar lo que siente y buscar apoyo y compresión. No debes sentirte mal si sabes que también hablan con tu compañer@ de vida, incluso puede ser mejor, si tus amigos han decidido involucrarse será lo mejor para solucionar el conflicto, que se enteren de lo que sucede y sienten ambas partes.
No vuelvas a tus amig@s parte del problema
En un efecto parecido al del “enemigo común” sucede que tendemos a involucrar a otros en nuestros problemas. Nos ha pasado que de pronto y de la nada hemos sido parte del problema. Sin deberla ni temerla resulta que Fer y yo ahora somos co-protagonistas del conflicto e incluso los culpables. Es una situación muy injusta a decir verdad. Por eso es importante que después de todo esto entiendas que tus amistades deben tener la oportunidad de decidir si se involucran o no.
Date la oportunidad de compartir con tus amigos, lo bueno y lo malo, recuerda que Juntos Es Mejor.

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